Acumulo enlaces sobre el tema ebooks en espera de sacar un rato y escribir una entrada sobre el tema. A este paso acabará el año y no habré empezado
. Así que aquí va el boceto, a la manera de lista de ideas sobre el tema.
Ebooks
- Se empiezan a vender ebooks, cacharros, ebooks-cacharros, pero si pretendes comprar un libro… Es más fácil encontrarlo en descarga gratuita. Eso si lo encuentras. En algunas tiendas en Internet te venden el cacharro pero, ¿dónde están los últimos lanzamientos en formato electrónico?. Ni los últimos ni los penúltimos. Se repite la lentitud de reacción de la industria, como en la música.
- Se repite, también, la ambiguedad de la denominación. Mp3: ¿formato, canción o cacharro?. Ebook, libro electrónico: ¿libro o cacharro?. Usar “ereader” para el cacharro aclara el tema, pero no se si tendrá éxito la palabreja.
- Multitud de formatos. Algunos tan penosos como el PDF o el p. .doc tomados como formatos válidos para ebooks. Menos mal que parece que las herramientas de conversión funcionan bastante bien. Si se puede transformar vídeo… lo de los ebooks tenía que ser una tontería.
- La industria editorial, llorando ; como otrora hizo la musical:
“El esfuerzo inversor que tienen que hacer los editores ahora es muy grande, ya que no había nada digitalizado. Es cierto que se ahorran algunos costes, pero se incrementan otros”. Lo que no mengua es la cortedad de miras.
- El precio de los libros electrónicos, sin grandes diferencias con el libro físico. Vuelve la sensación de sentirse timado.
- Disponibilidad (poca), precio (caros) y el tercer clavo en el ataúd de la industria: peso. El peso en KB de un libro electrónico es ínfimo comparado con un fichero musical o un vídeo. El intercambio P2P y descargas directas puede ser brutal. Para cuando reaccionen, todo el mundo tendrá la biblioteca de Alejandría en su disco duro.
- Aún recuerdo las encuestas del colegio en las que se preguntaba por el número de libros en casa, como síntoma de nivel cultural familiar. ¿Seguirán preguntando por el número de libros en la biblioteca familiar?.
- El peso (en KB ) y el formato permite disponer de ellos en múltiples cacharros. Por ejemplo, en el teléfono móvil. Tengo, entre otros libros, el Quijote en el móvil. Aún no he probado a leer nada de continuo en él, pero se ve bastante bien (Nokia 5800, ZXReader).
- La gracia de los ebooks es la tinta electrónica: más cómoda de leer, mayor duración de batería, etc. El ebook: ¿nueva forma de leer u otro cacharro más que nos quieren vender?. El pretender vender un dispositivo como el iPad (sin tinta electrónica) como lector de libros está en el camino del “vender cacharros a toda costa”. Parece que esta vez no ha colado y ya le han premiado como el fiasco del año.
Madmaxismo y cultura libre
- ¿Qué es más ecológico, en cuanto a consumo de recursos: el libro-papel o el ebook ?. Sólo encontré un informe y decía que el ebook gastaba menos recursos. Aunque no se si tenía TODO1 en cuenta. Puede parecer que los libros-papel son claramente más ecológicos, pero sólo si se olvida que muchos se imprimen simplemente para triturarlos ( Editorial Ass: Is It True?! Are 40% of Books Printed Pulped?! ).
- ¿Qué es más perdurable?. Podría parecer que el libro-papel… siempre que nos olvidemos del papel ácido en el que muchos libros se han impreso. También hay que tener en cuenta el backup-internet, al estilo Linus Torvalds: Only wimps use tape backup: real men just upload their important stuff on ftp, and let the rest of the world mirror it.. Si quiero que mis nietos tengan la oportunidad de llegar a leer esto: ¿lo cuelgo en Internet o lo imprimo?.
- ¿Qué es más seguro, más accesible?. El ebook depende de un fuente de energía y de que no se te caiga al suelo… pero, préstamos2 bibliotecas aparte, necesitas casi un ejemplar de libro-papel por persona. Y el espacio para almacenarlo.
- ¿Democratización de la cultura, de la lectura?. De la sobrecarga informativa a la borrachera oceánica
- Quizá la combinación ideal sería unas buenas bibliotecas (de papel y electrónicas) como backup y acceso bajo préstamo y los particulares sólo con ebooks-cacharros (el que quiera) o lectura con otros cacharros más imprescindibles y por lo tanto ubiquos, como los móviles. Cada uno leería como quisiera (libro-papel de biblioteca, en ebook, en móvil…), se evitaría el gasto (ecológico) de las tiradas en papel, y, en parte, de la fabricación y distribución de cacharros, se conservaría la “cultura”…
- Esto suena a “cultura/economía planificada”
. En un mundo capitalista, que prima la propiedad privada (el libro como objeto de consumo) y tiene las bibliotecas como subproducto de las tiradas editoriales (sin estas, ¿llegarían los libros a las bibliotecas?), es difícil que se llegue a esa “combinación ideal”. Pero, de apuntar a esa utopía, el camino pasa por renunciar a la propiedad de los libros (mejor la biblioteca), compartir y recomendar en la red y, acaso, leer digitalmente (PC, móvil, ereader o cacharro comunitario y/o prestado).
- ¿Quizá la impresión bajo demanda, el pedido “libro a libro”, soluciona los problemas de derroche ecológico de la producción actual de libros?. ¿La opción ecológica se decantaría entonces por el libro-papel frente al ebook?.
- Más allá de los libros, ¿no es Internet, ya, la mayor biblioteca y, por lo tanto, el ebook ya venció hace tiempo al libro-papel?.
- Desde una perspectiva madmaxista y de cultura libre , ¿hay que imprimir Internet para que no se pierda o digitalizar todos los libros y compartirlos en la Red?
Como decía Umbral, “En España se editan muchísimos libros, se venden bastantes y no se lee ninguno”. Pero eso sí, dentro de poco todo el mundo tendrá descargados todos los libros posibles en su disco duro. Tendremos sobre la mesilla de noche el ebook-cacharro, último modelo, con la batería descargada (“tengo que ponerlo a cargar un día de estos”) descansando sobre el último best-seller hecho de árboles muertos.
1 ¿Consumo de agua en la producción de uno y otro?. ¿Coste de reciclado y reposición de baterias?. ¿Todos los libros-papel tienen como materia prima los árboles?. Etc.
2 Y ya se sabe que quien presta un libro a un amigo… pierde el libro y pierde el amigo.








