Blog personal de J.Ramón Palacios. Sobre los más variados temas.
Para saber más…
En línea con mi anterior entrada Hype killed the distro star, pero con un enfoque diferente, me entero a través de noticiasDrake de una entrada en el blog de Adam Williamson en dónde cuenta Por qué no me gusta canonical. La versión original en inglés: Why I don’t like Canonical
La historia va del daño que la ausencia de “modelo de negocio” en Canonical (empresa que desarrolla Ubuntu) hace al resto de distribuciones. Por buenas que sean las intenciones. Como un abrazo de un oso. Y la pregunta última: ¿ Qué va a pasar cuando se le acabe el dinero a Mark Shuttleworth / Canonical ?.
No se si el tal Adam sabe dónde se está metiendo. Si la cosa no ha cambiado mucho en el ámbito del software libre, le van a “llover hostias” por todos los lados. O quizá no. Me sorprende que la entrada en su blog, tres días después, sólo tenga 6 comentarios. Puede que sí hayan cambiado las cosas y ahora las críticas certeras no se combatan. Simplemente se ignoren…
Después de más de 10 años dentro del software libre, aún sin haber contribuido de manera relevante a su estado actual, la única esperanza y motivo de optimismo que me queda es el vano convencimiento de que el software libre está aquí para quedarse. Después de dos décadas largas, no hay vuelta atrás.
Pero, por otro lado, tras estos años de experiencias y sin sabores en el software libre ( la última: asistir a un curso de permacultura en el que te hablan de “ética” y de “cuidar las personas” desde un PowerPoint en MS-Windows: ¡puaj! ), uno piensa en lo lejos que quedan las expectativas de su uso, ya no entre los usuarios domésticos, si no en la administración pública (hablo de España) y en “colectivos éticos”, por ejemplo, (¿ se puede explicar ecología desde un Windows Vista, el último paso en la obsolescencia programada del hardware ?) ; en la decadencia de los LUGs y sus objetivos; y en lo harto que está uno de egos inflados, superdistros y falta de autocrítica.
¿Qué tiene que ver todo esto con el artículo de Adam Williamson?. Pues que pienso que tiene más razón que un santo… igual que en otras ocasiones otras personas en estos años.
Cualquier crítica a Canonical/Ubuntu me recuerda inevitablemente a la clásica crítica a Debian por su instalador. ¿ No era Debian la muy más mejor distribución a la que no le hacía falta un instalador con autodetección de software (que la mayoría de abducidos confundían con un instalador gráfico) ?. ¿ Dónde quedó ese argumento cuando apareció Ubuntu, y muchos se pasaron a ella ?. ¿ Alguien miró hacia atrás ?.
No te preocupes, Adam: el dinero se acabará, Canonical/Ubuntu desaparecerá y una nueva distro, Libre-Ubuntu o algo así, aparecerá y será lo que mole. Entonces. Si por el camino se carga todo el ecosistema de distribuciones y el daño que ese monocultivo subvencionado puede hacer al software libre, ya lo analizaremos entonces, mirando atrás, los que nos molestemos en ello. Hacerlo hoy en día es ser unos envidiosos-agoreros-rebotados. Ahora, disfruta del abrazo.
Como pasar en unos días del madmaxismo moderado al madmaxismo radical.
Crisis. Crisis económica. Crisis energética. Una entrevista a Pedro A. Prieto relacionándolas. ¿Qué futuro nos espera?. ¿Hay futuro?. ¡¡ Sí !!. La FE y el HIDRÓGENO.
Intento explicar el Peak Oil a un joven de 15 años y su respuesta es:
Recemos para que no ocurra…
Me apunto a un curso de energías renovables. El primer día, el profesor (un especialista con más de 20 años de experiencia en energía solar y eólica) apunta al hidrógeno como energía alternativa. Pronuncia esta frase:
Quedaros con esto: en el hidrógeno que hay en un litro de agua hay 300 veces más energía que en un litro de petroleo.
La generación futura rezando y los expertos sin entender la segunda ley de la termodinámica
(Queda inaugurada la categoría madmaxismo)
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