Otras 14 salas de cine más
Hace unos días se inauguraban 14 nuevas salas de cine en Logroño. Y van… 54. No se si habrá otra capital con tantas salas por habitante.
Fuí a ver la película Hostage (película a medida y mayor gloria de Bruce Willis; correcta, aunque al final patine un poco) y de paso conocer los nuevos cines.
Entre con mal pie cuando se me ocurrió pedir a la taquillera tres entradas para “ostaje”, en lugar de “jostich” y a cambio recibí una sonrisa condescendiente… En unas salas, como todas las nuevas, en las que todo está en su sitio, inmaculado, y a cada momento temes que te traten como cliente en lugar de como espectador, no debería haber sitio para una sonrisa fuera de lugar. Dan ganas de decirle “Soy el que paga y pronuncio el título como me da la gana”. Quizá es precisamente lo que se busca…
La entrada a las salas, con el estilo que se ha impuesto en los multicines: mucha luz azulada a ras de suelo, mucho número enoooorme para indicar las distintas salas y una moqueta de varios centímetros de grosor que dan más ganas de revolcarse en ella que de pasar a la sala.
Por lo que veo en la noticia de “elcorreodigital” nos debió tocar una de las salas grandes, con 373 butacas. La verdad es que la pantalla es gigantesca, pero ahí acaba lo que me gustó de la sala. Las filas de butacas están colocadas a diferente altura, a modo de anfiteatro (como suele ser cada vez más habitual) pero a pesar de ello el respaldo no me llegaba a la nuca. La sala tiene la inclinación suficiente como para tener respaldos de suficiente altura para poder apoyar la cabeza sin tener que poner el culo en el borde del asiento, pero quien eligió las butacas no debe tener mi altura (183 cm) o debe preferir ver las películas con los hombros y la cabeza al aire. Con lo incómodo que es… Eso sí, las butacas y los reposabrazos bien anchos. Pero si mides más 170 cm tendrás que elegir: o los riñones al aire, o la cabeza.
Y de postre, lo más estúpido: la numeración de las butacas en las filas. Yo pensaba que lo de numerar con impares las butacas de la izquierda y con números pares las de la derecha era algo universal. No se como será en otras ciudades y en otros paises, pero yo siempre me había encontrado ese sistema de numeración. A pesar del lío que le supone a algunas personas. ¿Es que no se han fijado que es el mismo sistema que se usa para numerar los portales de las calles?. Los impares a la izquierda, los pares a la derecha. Pues no: en las salas de los cines Ábaco la numeración va de izquierda a derecha, todo seguido. ¿Y qué más da?. Pues dá, y mucho: con una numeración impar-par sabes que cuanto más bajo es el número de butaca más centrado estarás, algo que es imposible con una numeración de izquierda a derecha en salas de distintos tamaños. ¿Qué ventajas tiene numerar de izquierda a derecha?. Ninguna: alguien que no entiende lo de la numeración impar-par dudo que sepa encontrar su lugar en un cine cuando la única pista que le dan es “F: 15 B: 8”. Aunque la numeración de las butacas en las filas sea correlativa.
Menos mal que hay otras 40 salas donde elegir.
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